Los perros también se deprimen
Los cambios ambientales y la actitud de sus dueños pueden desencadenar ansiedad, depresión y fobias en los perros

noviembre 2004, www.i-perros.com
Estos trastornos psicológicos habitualmente asociados a las personas pueden afectar también a perros y gatos traduciéndose en comportamientos conflictivos por parte del animal -como comerse la basura o la ropa, provocar destrozos para llamar la atención, mostrarse agresivos- que muchas veces son malinterpretados por los humanos como excesos de vitalidad o falta de disciplina.

Entre los factores que pueden provocar estas alteraciones en nuestra mascota destacan los cambios de ambiente o domicilio, la irregularidad en los horarios de comida y sueño, la llegada de un niño al hogar, la excesiva dependencia respecto al dueño e incluso las alteraciones nerviosas de la persona o personas que conviven con el animal -mal ambiente familiar, stress, etc.-

Recientemente algunos especialistas se han interesado por este fenómeno y han desarrollado una disciplina relativamente nueva que denominan etiología clínica y que consiste en el estudio de los trastornos de la conducta animal. El tratamiento comienza tras un examen veterinario -que tiene como finalidad descartar cualquier alteración física en el animal- y consiste en la observación del perro o gato y su dueño en su propio ambiente. Con las conclusiones de este estudio previo, el etólogo recomienda al propietario una terapia conductual reforzada con ciertas pautas de entrenamiento que servirán para devolver la normalidad a la conducta de la mascota.