inicio » especial feromonas » ansiedad por separación

Ansiedad por separación: No puedo dejar a mi perro solo en casa sin que la líe

¿Tu perro es un angelito cuando estás en casa pero en cuanto sales por la puerta te la prepara y de las gordas? No para de ladrar y tus vecinos se quejan, hace destrozos tras destrozos, araña las puertas, muerde los muebles, se mea y defeca por doquier, ha desenterrado todas tus macetas y ha dejado su baba por todas tus cosas, etc. y lo peor de todo es que cuando estás tú, se porta como un amor.

Algunos dueños juran que es por venganza, que sus perros lo hacen a posta: como no quiere quedarse solo, se porta mal cuando lo dejo. La realidad puede ser muy distinta, el perro puede sufrir de un trastorno serio llamado ansiedad por separación . No está tratando de castigar o vengarse de su dueño por dejarle solo sino que todas estas conductas destructivas que muestra son debida a una reacción de pánico puro y duro.

¿Qué es la ansiedad por separación?

La ansiedad por separación ocurre cuando un perro siente una angustia desmedida e irracional a ser separado de su dueño. Los destrozos, llantos, ladridos, etc. solo son la manera que tiene el perro de exteriorizar esa angustia e intentar aliviarla. Muchos dueños pensarán: ¿por qué se angustia si se queda en casa, un sitio seguro y que conoce de sobra?

El perro no tiene miedo a quedarse solo, lo que lo vuelve loco es el estar separado de su dueño. Esto ocurre cuando el perro está demasiado apegado al dueño. Es normal que un perro sienta apego a su dueño, el problema radica cuando ese apego se vuelve excesivo.

¿Cómo puede ocurrir eso y podemos evitar la ansiedad por separación?

No se sabe a ciencia cierta qué es lo que provoca ese apego excesivo o dependencia enfermiza de un perro hacia su dueño. Se habla de factores hereditarios o de una inadecuada separación de la madre o un trauma causado por un abandono o maltratado anterior.

Separación de la madre: este es el único factor que podemos controlar así que será mejor que lo hagamos bien. A partir de la 6ª semana de vida el cachorro empieza a sentir cada vez más apego a su madre, paralelamente es entre la 6ª y 8 ª semana que la madre fuerza a sus cachorros a pasar cada vez más tiempo solos. Ese periodo se llama periodo de "desapego primario" y lo que hace la madre al dejar a sus crías más tiempo solas, es fomentar su independencia para que crezcan de manera equilibrada.

Todos los perros deben acostumbrarse paulatinamente a pasar tiempo solo. No vale dejarle a su buena suerte de un día a otro. Hay que empezar poco a poco y luego aumentar el tiempo de ausencia para que no cause un trauma en el perro. De esa manera entenderá que no pasa nada por quedarse solo y que aunque tú te vas, siempre vuelves.

Otra cosa importante es tu llegada a casa. Está bien que el perro venga a saludarte pero tiene que hacerlo de una manera controlada y tranquila. Algunos perros se vuelven literalmente locos cuando ven aparecer a su dueño (ladran, saltan encima de él, etc.). Si tu perro se excita mucho en cuanto te ve entrar por la puerta deberás ignorarlo hasta que se calme (aunque resulte difícil) y solo prestarle atención y saludarlo cuando esté tranquilo. De esta manera le transmitiremos la idea que no pasa nada, que te has ido y has vuelto pero que eso es una cosa muy normal y que no tiene que montar ese drama solo porque has salido de casa. Estaremos convirtiendo en banal el hecho que él se ha quedado solo durante un rato.

La intensidad y los síntomas de la ansiedad por separación varían según el perro. Algunos perros toleran las salidas regulares de sus dueños (trabajo) pero no soportan quedarse solos por la noche, otros se angustian sobre todo los lunes o los días después de las vacaciones (cuando son dejados solo después de una temporada donde han pasado mucho tiempo con su dueño), algunos destrozan todo, otros no hacen destrozos sino que se pasan aullando todo el día, etc. Además para complicarlo todo, muchos de los síntomas de la ansiedad por separación son muy parecidos a los de otros problemas de conducta como la destrucción por aburrimiento.

¿Cómo podemos estar seguros de lo que le pasa a nuestro perro es ansiedad por separación y no simple aburrimiento?

Algunos síntomas tomados en conjunto nos pueden sacar de duda:

  1. El comportamiento del perro es muy distinto cuando está contigo que cuando está solo.
  2. Antes de que te vayas de casa, el perro puede ya empezar a comportarse de manera extraña: puede estar ansioso, deprimido, seguirte donde quiera que vayas, hasta tratar de impedir que te vayas, no obedecer las órdenes o incluso llegar a esconderse. Con estos comportamientos el perro ya está anticipando y temiendo la angustia que va a sentir en cuanto su dueño salga por la puerta.
  3. Durante tu ausencia el perro puede presentar todos, varios o solo uno de los siguientes síntomas:
    • Ladridos y/o aullidos
    • Micción o defecación inapropiadas
    • Arañar puertas y ventanas
    • Destrozos de todo tipo
  4. Esto suele empezar en cuanto el dueño se va (en la primera media hora de ausencia) y no después de pasar 4 horas solo, vencido por el aburrimiento.
  5. Los lugares por los que sales o por los que el perro te ve irte (ventana, etc.) suelen ser los más afectados. Al igual que los objetos que más olor a ti tengan.
  6. En los casos más extremos se pueden presentar síntomas como: diarrea, vómitos, autolesiones, temblores, anorexia, etc.
  7. Cuando llegas a casa, el perro se muestra extremamente excitable y tarda mucho en calmarse. Se pega a ti y te sigue por toda la casa intentando atraer su atención.
  8. Los cambios en la rutina de perro (nuevo domicilio, nuevo horario) generalmente hacen que los síntomas empeoren.
Con el tiempo los síntomas no mejoran sino que aumentan.

¿Qué podemos hacer ante un caso de ansiedad por separación?

Lo primero que debemos saber es que es un problema que se puede tratar y se logra buenos resultados en la mayoría de los casos. La mala noticia es que es un proceso largo y con posibles recaídas.

Lo que no funciona:

  • Encerrar al perro en una jaula o en una habitación no solucionara el problema solo reducirá los destrozos a una área más pequeña.
  • Adoptar a otro perro para que haga compañía al que tenemos no solucionara nada ya que lo que le da miedo a nuestro perro no es el quedarse solo, sino que lo que le aterroriza es el no estar contigo.
  • El castigo por los destrozos o la evacuación inapropiada tampoco funciona ya que el perro no se porta así por propia elección sino porque su terror a estar sin ti, es más fuerte que él. El castigo sólo servirá a incrementar su ansiedad agravando el problema.

Un perro con ansiedad es un perro que sufre cuando está separado de su dueño. Lo que debemos enseñarle es que puede sobrevivir sin la presencia de su dueño. Esto se logra fundamentalmente combinando 2 factores:

  • Medicación
  • Modificación de la conducta

Medicación

El proceso de modificación de la conducta aunque efectivo es largo y complejo. Para evitar que el perro en el tiempo que el proceso haga efecto se lesione o haga más destrozos la terapia se suele acompañar por medicación. La medicación es temporal y solo se usa en combinación con terapia de modificación de conducta, nunca se debe administrar sola (No vale: le doy una pastilla a mi perro y ya está, problema resuelto). Además no debe sedar al perro sino reducir su ansiedad. El veterinario es el único que puede recetar el tipo de medicación adecuado para tu perro, consúltalo.

En casos más moderados se pueden usar métodos naturales que dan muy buenos resultados, como el collar o difusor de feromonas D.A.P. de los laboratorios CEVA.

¿Qué es el D.A.P. (Dog apaising Pheromone)?

El D.A.P. o feromona tranquilizadora canina es la copia sintética de una feromona emitida por las perras cuando tienen cachorros. Con esta feromona la madre tranquiliza a sus crías. Lo curioso es que los perros de todas las edades responden a ella. Al ser una feromona no es un medicamento ni crea adicción. Lo único que hace es calmar al perro, haciendo que se sienta más a gusto y relajado. No afecta a animales de otras especies o a los humanos.

Los laboratorios CEVA han logrado identificar y reproducir esta feromona. La comercializan bajo forma de collares y difusores. Solo se venden a través del veterinario. El D.A.P. se recomienda en situaciones estresantes para el perro (control de fobias: ruidos, viajes en coche, llegada a casa, socialización, etc.). Ayuda a reducir el nivel de miedo y ansiedad dejando al perro más apto a hacer frente a situaciones difíciles para él.

Modificación de la conducta

CASOS LEVES

  • Aumentar el juego y la actividad física de tu perro. Si tu perro está cansado cuando te vayas de casa, tendrá menos energías para desquiciarse y hacer destrozos.
  • Entretener al perro en tu ausencia. Si tu perro está ocupado notará menos tu ausencia. Esto se puede lograr dándole comida en juguetes masticables tipo Kong, procurándole otros juguetes interesantes. Se recomienda variar los juguetes disponibles para que no pierdan su interés.
  • Evitar los cambios ambientales justo antes de la partida: hay cosas que forman parte de nuestra rutina y que hacemos sin ni siguiera darnos cuenta justo antes de irnos de casa: bajar persianas, apagar las luces, apagar la tele o la radio, coger la llaves, etc. Estos actos ya están anunciando a nuestro perro que nos vamos y que se queda solo, disparando su ansiedad ya antes de que hayamos salido por la puerta. La expectación de nuestra salida hace que nuestra partida sea todavía más traumática para el perro. Lo podemos comparar a cuando nos podemos una inyección: el miedo al pinchazo duele más que la inyección en sí. Para rebajar este trauma debemos tratar de hacer todos los cambios ambientales como mínimo 30 minutos antes de nuestra salida .
  • Para que la transición entre nuestra presencia y nuestra ausencia sea lo más suave posible deberemos evitar hablar o acariciar nuestro perro 30 minutos antes de nuestra salida . No es "consolando" a nuestro perro con mimos y caricias, o intentando "explicarle" porque nos vamos que vamos a hacer que este se sienta mejor al contrario corremos el riesgo de agravar la situación ya que haremos nuestra ausencia más notable
  • Cuando volvamos lo más seguro es que el perro se vuelva loco intentando llamar nuestra atención, no debemos saludarlo o acariciarlo hasta que se haya calmado. Lo ignoraremos mientras este excitado o ansioso y solo nos dirigiremos a él cuando lo veamos tranquilo y obediente. Como explicamos anteriormente actuando de esta manera lo que hacemos es transmitir al perro el siguiente mensaje: "no sé porque te pones tan nervioso, solo he salido un rato y ahora estoy de vuelta, esto es muy normal, no merece la pena que te pongas así".

CASOS MÁS GRAVES

En casos severos se usan ansiolíticos y antidepresivos. Estos cuentan con el inconveniente que en caso de recaída (muy posible en caso de ansiedad por separación), su efecto en el perro será cada vez menor. Consulta tu veterinario para saber qué tipo de medicación es el más adecuado para tu perro.

En los casos más graves puedes trabajar la desensibilización de la salida y ejercicios de obediencia. De todas maneras es aconsejable trabajar estos casos con la ayuda de un buen etólogo.

Desensibilizar al perro a tu salida

Este es un proceso sistemático para acostumbrar a tu perro a permanecer calmado cuando está solo. Es un proceso largo y es muy importante que domines cada paso antes de pasar al siguiente. Debes repetir y repetir cada ejercicio hasta que tu perro ya no muestre ningún signo de angustia. Vete despacio sin apresurarte y si en algún momento tu perro siente ansiedad es señal que has ido demasiado rápido y que tu perro no está listo para pasar al siguiente nivel. En tal caso vuelve al nivel anterior y repítelo cuantas veces haga falta antes de seguir avanzando. No se puede precisar la cantidad de repeticiones que serán necesarias ya que depende del grado de ansiedad de cada perro. Según se vaya avanzando en el proceso se volverá cada vez más fácil pero los principios son complicados por eso aconsejamos ir muy despacio.

  • Piensa en cuáles son los actos repetitivos que haces cuando vas a salir de casa (apagar la tele, ponerte los zapatos, ponerte el abrigo, coger las llaves, etc.). Identifica los que ya hacen que tu perro se ponga nervioso, por ejemplo cuando apago la tele mi perro todavía está tranquilo pero en cuanto me pongo los zapatos ya está alerta. Empieza a hacer los actos que has identificado como disparadores de ansiedad en tu perro varias veces al día sin salir de casa. Por ejemplo si has identificado que coger las llaves y ponerte el abrigo dispara la ansiedad de tu perro, varias veces al día coges las llaves, sigues haciendo tus cosas dentro de casa, vuelves a dejar las llaves , lo mismo con el abrigo. Si tu perro se pone nervioso o excitado ignóralo (transmitiendo el mensaje de no pasa nada). De lo que se trata es que estos actos pierdan su significancia. Lo normal es que no lo logres enseguida, tardaras varios días en conseguirlo así que no te desanimes.
  • Luego trabaja con "secuencias de salidas". Haces lo mismo pero con todas las cosas juntas que sueles hacer al salir de casa (zapatos, abrigo, bolso, llaves, etc.). Las haces todas como si fueses a irte de verdad y luego te sientas. Después de un rato sentado puedes dejar tus cosas (abrigo, bolso, zapatos) en su sitio. Repite este proceso tantas veces sea necesario hasta que tu perro no muestre ninguna señal de angustia ante tus acciones.
  • Cuando hayas logrado esto, haces lo mismo (te preparas para salir) pero esta vez vas hasta la puerta la abres, y la cierras. Y te vuelves a sentar.
  • En el siguiente nivel además de abrir la puerta, sales por ella dejándola abierta y vuelves a entrar.
  • En este nivel abres la puerta, sales por la puerta y cierras la puerta detrás de ti. Vuelves a entrar inmediatamente.
  • Cuando el perro soporte este proceso sin mostrar ansiedad vete agrandando cada vez más el tiempo que pasas detrás de la puerta (cada segundo que logres sin que el perro se ponga nervioso es un logro).
  • Ahora pasaremos a las ausencias cortas. Haces lo mismo pero esta vez no te quedes detrás de la puerta aléjate un poco pero vuelve dentro de un minuto. Cuando entrés por la puerta ya sabes: si el perro está nervioso y demasiado efusivo, no le haces caso hasta que se haya calmado. Espera que se relaje antes de repetir el ejercicio.
  • Cuando tu perro domine la ausencia de 1 minuto sin ponerse nervioso ve aumentando el tiempo poco a poco hasta llegar a los 10 minutos.
  • Durante una temporada somete a tu perro a muchas ausencias cortas de no más de 10 minutos luego puedes ir espacio el tiempo en el que se queda solo de manera gradual. Si vez alguna recaída vuelve al nivel anterior.

Ejercicios de obediencia

Algunos ejercicios de obediencia en positivo puede también ayudar a tu perro como el de "quédate" donde se enseña a tu perro a quedarse quieto mientras tú te alejas. Se puede aumentar la distancia gradualmente hasta que el perro te pierda de vista y también se puede aumentar el tiempo en el que el perro se queda solo. No castigues nunca a tu perro si lo hace mal y prémialo efusivamente cuando lo ha hecho bien. Esto fomentará la idea que quedarse solo es una cosa buena y que recibirá algo rico por hacerlo sin rechistar.